El reparto de la herencia es una de las fases más interesantes del proceso sucesorio. Se produce en el momento en que ya se han determinado los herederos y estos han aceptado su cuota hereditaria. Siempre que haya más de un heredero habrá que proceder a partir la herencia, concretando qué conjunto de bienes y derechos (pero también deudas y obligaciones) corresponde a cada heredero.

En nuestro artículo de hoy vamos a analizar este paso, que suele ser el último en cualquier proceso sucesorio. Pero antes queremos recordarte que si necesitas la asistencia de un abogado especialista en herencias podemos ayudarte a encontrar a los mejores expertos de tu zona.

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¿Cuándo se produce el reparto de la herencia?

En primer lugar, debemos entender el reparto de una herencia como el punto final de todo un proceso. Lo llamamos proceso sucesorio porque su objetivo es que los herederos y legatarios sucedan al fallecido en la titularidad de sus bienes, derechos y obligaciones.

El proceso sucesorio se inicia con la apertura de la herencia, en el momento del deceso. A partir de este momento deberemos determinar quién tiene derecho a adquirir la herencia, lo que puede realizarse:

  • Preferiblemente, por medio de testamento. Otorgarlo es sencillo y económico y nos permite decidir qué pasará con nuestro patrimonio al fallecer. Así que conviene otorgar testamento en vida, cuestión para la que también puede ayudarnos un jurista especializado en sucesiones.
  • Si no se ha otorgado testamento se iniciará el proceso de declaración de herederos. Para ello se tendrán en cuenta las reglas de la sucesión intestada, contenidas en el Código Civil. Suele generar procesos más largos y complejos. Por eso es mejor otorgar testamento.

Cualquiera que sea el caso, se producirá el llamamiento a los herederos. Es decir, el Notario convocará a todas aquellas personas que puedan tener derechos sucesorios para que, por orden, vayan diciendo si aceptan o repudian la herencia. Todos los llamados que acepten se convertirán en herederos. Por tanto, adquirirán los derechos y obligaciones de la herencia yacente.

Cuando solo haya un heredero, el proceso sucesorio habrá concluido. Pero si hay varios herederos la herencia entrará en un régimen de comunidad, siendo todos ellos cotitulares de la misma conforme a la cuota que les corresponda. Es aquí donde entra en juego la partición de la herencia.

¿Cómo se produce la partición de la herencia?

En resumen, cuando un llamado a heredar se convierte en heredero adquiere una cuota del patrimonio del causante. El contenido de esta cuota es, en principio, indeterminado. Así que, salvo que el causante haya sido especialmente previsor en su testamento, los herederos tendrán que concretar qué parte de la herencia corresponde a su cuota antes de hacerla propia.

Como hemos indicado, la partición de la herencia puede realizarse en el propio testamento, aunque no es lo más frecuente. Es más común que el testador designe un contador partidor, que será el encargado de dividir y repartir el patrimonio.

En caso de no nombrar a este responsable serán los propios herederos quienes realicen el reparto como estimen conveniente. Pero si no llegan a un acuerdo todavía podrán:

  • Nombrar a un contador partidor a petición de los representantes del 50 % del caudal hereditario.
  • Solicitar la partición judicial.
  • O pedir al Notario que sea él quien realice la partición.

Lo más corriente es que se contrate a un abogado especialista en sucesiones que, además de realizar la mayoría de los trámites personalmente, ayudará a los coherederos a realizar la partición.

El cuaderno particional

Probablemente hayas oído hablar del cuaderno particional. Este documento se utiliza para registrar los bienes que se reparten a cada heredero. Recordemos que los coherederos deben aprobar el reparto realizado en este cuaderno o, en su defecto, acudir a los Tribunales o al Notario.

¿Y cómo puede ayudarme un abogado en el reparto de la herencia?

Las operaciones de reparto de la herencia suelen ser conflictivas. Especialmente si no las realizó el propio causante en su testamento. Ten en cuenta que hay intereses económicos en juego, a lo cual se suma una situación emocional delicada.

Esta combinación suele hacer que aparezcan rencillas familiares y conflictos de intereses. Por ejemplo, es frecuente que alguno de los herederos retrase la aceptación de la herencia o su repudio. O que trate de sabotear las operaciones de partición.

La situación todavía puede complicarse más cuando no hay testamento (o el que hay es inválido), cuando habiéndolo alguien lo impugna o cuando hay personas desheredadas. En estos casos es corriente terminar ante los Tribunales antes de poder repartir la herencia.

Por eso es importante contar con la asistencia de un abogado de herencias, que puede ayudar a la familia a atravesar todas las etapas del proceso sucesorio de una forma pacífica. Además, luchará para defender los intereses de su cliente (aunque en estos casos se le puede contratar entre todos los herederos) y realizará personalmente muchos de los trámites.

De modo que si estás ante el reparto de la herencia o se ha abierto un proceso sucesorio en el que tienes que participar, te recomendamos que contactes lo antes posible con un especialista en la materia. Recuerda: a través de nuestro formulario obtendrás rápida y gratuitamente los presupuestos de dos abogados de herencias de tu provincia, que te ayudarán a repartir tu herencia.

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