¿Sabes que la Ley de Segunda Oportunidad te permite librar de responsabilidad a tus avalistas? Esta posibilidad no es muy conocida, ya que el texto de la norma parece impedirlo y todavía no existen pronunciamientos firmes del Tribunal Supremo.

Sin embargo, el espíritu de la Ley de Segunda Oportunidad y el Código Civil permiten entender que, al menos en determinados casos, los avalistas podrían librarse de su responsabilidad si te acoges al BEPI. Así lo han interpretado algunos Tribunales, cuyos razonamientos te explicamos en este artículo para que sepas cómo pueden beneficiarse tus avalistas de la aplicación de la segunda oportunidad.

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    Cómo funcionan los avales en nuestro ordenamiento jurídico

    Nuestro ordenamiento jurídico permite que se establezcan diferentes garantías sobre el cumplimiento de ciertas obligaciones. Según su naturaleza podemos diferenciarlas en:

    • Garantías personales. Se trata de garantías que recaen sobre una persona. Esta persona, conocida como avalista o fiador, se compromete a responder de la obligación en caso de que el deudor principal no lo haga.
    • Garantías reales. Se trata de garantías que recaen sobre bienes o derechos. Estos podrán ser ejecutados para aplicar su precio al pago en caso de que el deudor no cumpla con sus obligaciones.

    Entre las garantías reales destaca la hipoteca, que permite al banco ejecutar tu vivienda (forzar su venta) para cubrir las cuotas del préstamo cuando no las pagues. Y entre las garantías personales destaca el aval. Como hemos indicado, el avalista es una persona que asume la obligación de pagar por ti cuando tú no lo haces.

    A la hora de solicitar un préstamo de cuantía considerable es frecuente que el banco exija tanto la constitución de una hipoteca como la designación de avalistas. De hecho, es frecuente que sean los propios padres o familiares del prestatario quien se presente como avalista.

    El problema es que si en un momento dado el prestatario no puede pagar su hipoteca, el banco irá a por el patrimonio de su avalista. Esta desagradable situación es más corriente de lo que pueda parecer, y ha puesto en un aprieta a miles de familias españolas al extender las responsabilidades del insolvente sobre toda su familia.

    Pero, ¿existe algún modo de librar de responsabilidad a tus avalistas cuando caes en la insolvencia?

    Los avalistas en el Código Civil

    Nuestro Código Civil define el aval o fianza como una obligación accesoria. Es decir, no existe por sí misma, sino que necesariamente debe acompañar a una obligación principal. Dicho de otro modo, si no hay una obligación de pago no puede haber un avalista que la garantice.

    Esta noción, que es perfectamente lógica, conduce a que el artículo 1847 del Código Civil determine que:

    La obligación del fiador se extingue al mismo tiempo que la del deudor, y por las mismas causas que las demás obligaciones”.

    Como ya hemos explicado en otros artículos, la Ley de Segunda Oportunidad nos permite cancelar todas aquellas deudas que no podamos pagar. Técnicamente se conoce esta cancelación como “beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho” (BEPI).

    Por tanto, si combinamos la aplicación del Código Civil y la Ley de la Segunda Oportunidad deberíamos concluir que el BEPI nos librará:

    • A nosotros, de nuestras deudas.
    • Y a nuestros avalistas, de su responsabilidad solidaria.

    El problema es que la redacción de la Ley parece indicar que no es así como se resuelve la situación.

    Los avalistas en la Ley de Segunda Oportunidad

    El artículo 178 bis.5.2º de la Ley Concursal dice expresamente que el BEPI no impide a los acreedores reclamar el pago a los obligados solidariamente con el insolvente, incluyendo a sus fiadores o avalistas.

    Así que una lectura literal de la norma determina que la responsabilidad de los avalistas es exigible incluso en el caso de la cancelación de deudas. Para apoyar esta interpretación, parte de la doctrina señala que el BEPI no cancela la deuda, sino que la hace inexigible para el deudor concursado.

    Si atendemos a esta interpretación, la deuda seguirá existiendo aunque no se pueda reclamar al deudor principal y, por tanto, se podrá exigir a otros responsables.

    Pero los Tribunales no terminan de estar convencidos con esta interpretación. Y recordemos que Código Civil les permite realizar otras interpretaciones de las normas jurídicas.

    La posición de los Tribunales al interpretar la posición del avalista en la Ley de Segunda Oportunidad

    Entre las interpretaciones que se pueden realizar de las normas jurídicas destaca la teleológica. Esta atiende al objetivo de la norma. También entra en juego la sistemática, que implica la interpretación de una norma conforme a su contexto jurídico.

    Si aplicamos estas formas de interpretación, parece razonable que la exoneración de pago debería suponer una cancelación de las deudas, lo que conllevaría la cancelación de las obligaciones accesorias y, por tanto, de las garantías personales como los avales. Máxime si tenemos en cuenta que la Ley permite dos modalidades de exoneración de pagos, una de las cuales es definitiva.

    Por tanto, los Tribunales están emitiendo sentencias en el siguiente sentido:

    • Cuando se concede el BEPI en su modalidad definitiva, sus efectos son extensibles a los avalistas.
    • Aunque cuando se concede en su modalidad provisional habrá que entrar a analizar cada caso, pudiendo exigirse o no la responsabilidad del avalista.

    En conclusión, parece que la Ley de Segunda Oportunidad excluye de su campo de acción a los avalistas. Pero lo cierto es que los Tribunales sí los están protegiendo en muchas ocasiones.

    Esto implica que si tienes deudas y tus padres (u otras personas) han actuado como avalistas, es posible que puedas no solo librarte de tus deudas sino también impedir que tus acreedores les reclamen a ellos.

    Como hemos explicado, la cuestión es compleja. Todavía no disponemos de una Sentencia clara del Tribunal Supremo. Así que librar de su responsabilidad a tus avalistas dependerá de las circunstancias de tu caso y la pericia de tu abogado.

    Por eso, lo mejor que puedes hacer para acudir a este proceso con garantías es contratar a un abogado especializado en Segunda Oportunidad. Si rellenas nuestro formulario podremos ponerte en contacto con dos profesionales, que te ayuden a librar a tus avalistas de su responsabilidad a la vez que cancelan todas tus deudas siempre que actúes de buena fe.

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