El albacea o testamentario es una persona designada en el testamento que se encargará de garantizar que se cumplen las últimas voluntades del fallecido. Se trata, por tanto, de un cargo de confianza, atribuido por el propio testador, cuyo objetivo es facilitar el trámite sucesorio y reducir los conflictos que pueden aparecer durante el mismo.

La figura del albacea no es demasiado conocida. Y pese a las ventajas que aporta señalar a un testamentario en el documento de últimas voluntades, debemos tener en cuenta que se trata de un cargo voluntario. Así que es necesario tener en cuenta algunos factores jurídicos tanto a la hora de designarlo como a la hora de aceptar el cargo. Y a estas cuestiones dedicamos el artículo de hoy.

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¿Quién es el albacea de una herencia?

Como decimos, el albacea o albaceas de una herencia puede ser una o varias personas, nombradas por el testador para hacer cumplir su voluntad. El Código Civil determina que el único requisito para ser albacea o testamentario es tener capacidad para obligarse.

Esto significa que no pueden ser albaceas de una herencia las personas incapacitadas. Tampoco pueden serlo los menores de edad, ni siquiera cuando sean autorizados por sus padres o tutores.

En cualquier caso, el cargo de albacea de una herencia es voluntario. Esto significa:

  1. Que las personas designadas podrán renunciar a su cargo. Sin embargo, tendrán que hacerlo presentando excusa en los 6 días siguientes a conocer su nombramiento o el fallecimiento.
  2. Que una vez aceptado el cargo solo se podrá renunciar alegando justa causa ante el Secretario Judicial o el Notario.
  3. Además, si el cargo se rechazara o abandonara sin justa causa, el albacea perderá todos sus derechos sucesorios. Como excepción, conservará el derecho a la legítima en caso de ser heredero forzoso

¿Qué ocurre si se designan varios albaceas para la misma herencia?

Cuando se nombra a varios albaceas para la misma herencia podrán realizar sus funciones de tres formas:

  • Mancomunadamente. En este caso tendrán que tomar las decisiones conjuntamente. Solo podrá actuar uno en solitario si lo autorizan el resto, y en caso de no llegar a un acuerdo se estará a lo que decida la mayoría. También podrá hacerlo en caso de urgencia, dando cuenta al resto de sus actuaciones inmediatamente.
    Esta es la forma de albaceazgo colectivo subsidiaria. Es decir, es la que se aplicará cuando el causante no haya señalado otra.
  • Sucesivamente. En este caso será una persona la que realice el cargo de albacea, pasando a desarrollarlo la siguiente persona señalada si esta cesa o no acepta el cargo.
  • Solidariamente. En este caso será válida la decisión adoptada por cualquiera de los albaceas de la herencia, que tendrán la misma autoridad.

¿Cuáles son las funciones del albacea de una herencia?

El Código Civil otorga al testador una amplia libertad para señalar las facultades de sus albaceas. Basta con que no contravenga la ley.

También establece un catálogo de facultades por si el fallecido no las ha señalado en su testamento. Tales facultades son:

  • Disponer y pagar los sufragios y funeral del testador conforme a sus instrucciones testamentarias o, en su defecto, la costumbre local.
  • Satisfacer legados en metálico con el consentimiento del heredero.
  • Vigilar la ejecución de lo ordenado en el testamento. En caso de conflicto judicial deberá defender su validez, siempre que sea justo.
  • Tomar cautelas orientadas a la conservación y custodia de los bienes.
  • Venderlos, cuando no haya suficiente dinero para pagar el funeral y los legados.

¿Cuándo termina el cargo de testamentario?

Ya hemos visto que el albacea puede renunciar a su cargo cuando lo desee, siempre que alegue una causa justa o que renuncie a lo que le corresponda en la herencia. Sin embargo también puede terminar su cargo:

  • Por transcurrir el tiempo señalado en el testamento. Si no se fijó plazo, este será de un año desde la aceptación, y en caso de juicio de impugnación testamentaria no concluirá hasta que no terminen los litigios.
  • Los herederos pueden prorrogar este plazo, aunque la prórroga máxima será de un año salvo que lleguen a un acuerdo mayoritario.
  • También concluye el cargo en caso de:
    • Fallecimiento del testamentario.
    • Imposibilidad de desempeñar el cargo.
    • Remoción del albacea, siempre que sea apreciada por el Juez.

¿Cuánto cobran los albaceas?

El cargo de testamentario, en los territorios de Derecho Común, es esencialmente gratuito. Sin embargo, lo más común es que el testamentario les atribuya una retribución en su testamento. Además, siempre pueden reclamar los gastos devengados en las tareas de partición y otras encargadas por los herederos.

¿Conviene incluir a un testamentario en mi testamento?

El albacea es una garantía de cumplimiento de las últimas voluntades y un buen mecanismo para evitar conflictos familiares. De modo que conviene designarlo, especialmente ante situaciones como:

  • Herencias complejas.
  • Múltiples herederos.
  • Familias con dificultades para llegar a un acuerdo.
  • Herederos menores de edad o incapacitados.
  • Voluntad de constitución de fundaciones.

No olvidemos que se puede nombrar a un testamentario “para el caso de que los herederos no lleguen a un acuerdo”. De este modo solo entrará en juego cuando aparezcan conflictos familiares.

A la hora de designar a esta persona es recomendable designarle sustitutos por si no acepta el cargo. También conviene retribuir el cargo (cuestión que puede no ser necesaria en relaciones de parentesco o amistad), pues se incentivará al albacea a cumplir con su encargo y no abandonarlo.

Por último, recuerda que no es necesario advertir al albacea de tu herencia de que le has atribuido esta función en tu testamento. Sin embargo, lo mejor sería hacerlo, especialmente si no se trata de un profesional y el cargo no está remunerado.

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